Cómo trabajamos en OMA
OMA es una agencia unipersonal. La persona que analiza tu proyecto es la misma que participa de la gestión y de las decisiones: Rubén Ulloque.
Relación directa durante el proyecto
Trabajás conmigo. Conozco el negocio, sus márgenes, sus restricciones y las prioridades que vamos definiendo. La cuenta no se deriva a un equipo junior. Si hay colaboradores del lado del cliente, acordamos cómo nos coordinamos y quién resuelve cada tema.
Antes de empezar, evaluamos si podemos aportar
No aceptamos cualquier proyecto. Revisamos si existe una base operativa suficiente, si las expectativas son compatibles con el servicio y si el negocio puede aprovechar el trabajo. Tener una cuenta nueva no excluye a una empresa que ya compra, administra stock, vende y despacha.
Si todavía estás definiendo qué vender o cómo operar, puede ser más útil comenzar con formación o con una consultoría. Contratar gestión no reemplaza esa base.
Una propuesta según el trabajo necesario
La propuesta se define por carga horaria, complejidad, tareas y nivel de responsabilidad. No usamos una grilla rígida de paquetes ni asumimos que dos cuentas que facturan lo mismo necesitan la misma dedicación.
El abono se paga por adelantado y reserva el período de trabajo. No exigimos permanencia mínima contractual. Si cambian las condiciones del negocio, no queda una obligación de sostener meses futuros. Una pausa se coordina para ordenar pendientes y accesos; cualquier condición económica del período contratado queda en la propuesta.
Reuniones Ordinarias Fijas: el método ROF
Programamos reuniones para revisar lo realizado, los datos disponibles y las próximas decisiones. La frecuencia se acuerda según el proyecto. Los reportes y reuniones forman parte del tiempo de trabajo: tienen que ayudar a decidir, no convertirse en una tarea que quite espacio a la ejecución.
Un informe semanal puede acordarse si es útil para la cuenta y compatible con el alcance. No ofrecemos atención permanente las 24 horas.
Estrategia y ejecución, con responsabilidades claras
Podemos trabajar sobre Mercado Libre, publicidad, pricing, catálogo, tienda propia, contenido y procesos. Definimos dónde hace falta intervenir y hasta dónde llega la gestión. El cliente conserva la operación física, la información del producto y las decisiones empresariales.
Para una gestión cotidiana se necesitan los accesos correspondientes a las tareas. Se acuerdan permisos y responsables. La pantalla compartida puede servir en consultoría, pero no reemplaza todos los accesos de una operación delegada.
Confidencialidad y resultados
Los logros pertenecen al cliente. No necesitamos convertir cada resultado en una publicación. Los casos se comparten con autorización o anonimizados, evitando información sensible.
Definimos objetivos y evaluamos el avance con datos. No garantizamos ventas, rentabilidad ni un ROAS: el resultado también depende del producto, el precio, el stock, el mercado y las decisiones del negocio.
Trabajar como parte del negocio
OMA se suma a un proyecto cuando entiende que puede aportar. Desde ese momento, el trabajo se organiza con el equipo y con los recursos reales del negocio.
Podés conocer mi recorrido, comparar servicios o revisar las preguntas frecuentes.